domingo, 18 de noviembre de 2007
La Secretaria-Misato Psy

Pikachu trotaba tras su Maestro preocupado. El joven no se molestó en mirar hacia atrás a su pequeño amigo que lo seguía tratando de alcanzarlo, pero sus largos pasos lo alejaban demasiado rápido. Finalmente se detuvo frente a una puerta inmensa de madera y llamó golpeando dos veces con firmeza.

-Adelante. - Le respondieron desde el interior. Abrió la puerta, su pokémon llegó a tiempo para entrar con él. Era una oficina amplia y sencilla en la que solo trabajaba una secretaria alta y delgada de largo cabello negro que siempre llevaba amarrado en un prolijo rodete, todas las veces que él la vio, la mujer vestía trajes elegantes, esta vez sin ser excepción, usaba uno de color celeste. -Señor Ketchum. - Le sonrió amablemente. Acomodándose sus anteojos ovalados. -¿En que puedo ayudarlo? -
-Necesito ver al presidente. -
-Está ocupado ahora. - Contestó cordial pero cortantemente -¿Podría esperar? Ó ¿Prefiere que él se comunique luego? -
-No. En realidad es urgente. Necesito hablar con él ahora. - Ella lo miró fijamente unos instantes. Tomó el teléfono y solo apretó una tecla.
-Veré que puedo hacer. -

Había otra puerta, igual de grande que la anterior, del otro lado sonó el agudo timbre de un teléfono.

-Presidente, el señor Ketchum necesita verlo... - Ash miró al suelo, su pokémon se había sentado a su lado y lo miraba con confusión. Le sonrió, intentando tranquilizarlo, pero no fue muy creíble, estando él tan tenso -Puede pasar. - Anunció finalmente la secretaria y el joven se acercó a la otra puerta.

Dentro había una oficina mucho más grande que la anterior. Detrás de un imponente escritorio se encontraba sentado el Presidente de la Liga, un hombre anciano de barba y bigote blancos que acompañaban a una larga cabellera del mismo color, pero menos poblada. El hombre sonrió al recién llegado y con un gesto lo invitó a sentarse...

-Ash... - Comenzó, juntando sus manos sobre la superficie del escritorio – Ya sé porque estás aquí. -
-Ah... bueno... verá... -
-No lo puedo creer. - Interrumpió, cerrando sus ojos. Pikachu se subió a las piernas de su Maestro y se acomodó acostándose sobre ambas. -Es la tercera este mes. La sexta en lo que va del año!. -
-Sí... yo no entiendo porque... -
-Y todas dicen lo mismo. -
-¿Qué?¿Qué dicen? -
-Que no haces su trabajo! -
-Sí lo hago!. - Protestó, defendiéndose.
-No todo. -
-Bueno... usted sabe... el papeleo... -
-Es parte de tu trabajo. No puedes forzar a los demás a que lo hagan. -
-Pero... Eran mis secretarias! -
-Sí. Su trabajo no es reemplazarte en el tuyo. -
-Entonces, ¿Qué hacen? -
-Labores administrativas. -
-¿Ve? Es el trabajo que yo... -
-No es lo mismo. - El presidente volvió a cerrar los ojos y al abrirlos nuevamente observó al muchacho fijamente. -Contrataré otra secretaria para tu oficina. -
-Gracias. -
-Pero... No le darás tus obligaciones administrativas. - Ash torció los ojos molesto. -Y te asegurarás que se mantenga en el empleo, al menos tres meses o te sancionaré. -
-¿Sancionará? -
-Con suspensión. -
-Pero... -
-Ahora vete. Tienes mucho trabajo en tu oficina antes de los duelos de hoy. -

sin más protestas, pero muy disconforme con los resultados, el Maestro se retiró de la oficina, seguido de su pequeño amigo. Miró con algo de envidia a la eficiente secretaria que tipeaba algo en la PC y salió de allí, murmurando cosas que nadie llegó a comprender.
Publicado por Misato-Psy @ 2:26  | La Secretaria
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Comentarios
Publicado por ivette
lunes, 19 de noviembre de 2007 | 0:10
Haaaa! entiendo perfectamente a las pobres secretarias! yo fuy capturista en una oficina! y todo me lo dejaban a mi! ni porque soy menor de edad me daban consideracion! todo se lo dejan a las pobres secretarias! y luego porque no les damos buena atencion