miércoles, 21 de noviembre de 2007
Bajo el Mismo Cielo V-Misato Psy

Escena I


Solía despertarse temprano los días de semana para ir a trabajar. Su despertador estaba programado para comenzar a sonar a las 7 am, detenerse a las 7:02 am y volver a encenderse a las 7:10 am para luego repetir el mismo mecanismo hasta que el joven lo apagase totalmente y se levantara de su cama. Los lunes eran los peores días de cada semana, pues el trabajo se acumulaba por la mañana para ser repartido en todas las jornadas siguientes. Sin embargo, esos rutinas estaban siendo pisoteadas y destruidas desde la llegada de su amiga al departamento y ese primer lunes de convivencia no sería excepción.
El timbre comenzó a sonar media hora antes que su despertador. Gruñó al ver los números en el visor y se cubrió la cabeza con las frazadas. Se volvió a escuchar el sonido musical y agudo y Ash giró hacia un lado, esperando que ese fuera el último llamado… pero no fue así, una tercera vez retumbó en sus paredes el anuncio del visitante, pero el Maestro cerró los ojos con fuerza, negándose a levantarse. Lo siguiente que reconoció fueron los pies descalzos de su amiga correteando por el pasillo hacia la cocina, donde estaba el portero eléctrico y su voz somnolienta respondiendo al insistente visitante…

-¿Sí? –
-….-
-Ah, en seguida les abro… - Otra vez sus pasos apresurados regresaron por el corredor. Ash estaba atento a todos los sonidos, habiéndose despertado completamente por el timbre, pero no tenía intenciones de levantarse aún. Pretendía cuidar ese aspecto de su rutina –Ash, Ash--- ¿Estás despierto? – No le contestó, creyendo que tal vez, podría dormir su media hora merecida. Pero Misty no le dejaría mantener su acostumbrada mañana; entró a la habitación y, acercándose lentamente, volvió a llamarlo. Ash ya comenzaba a enfadarse otra vez, el timbre de la Planta Baja se hizo escuchar en una cuarta ocasión y Misty tocó el hombro de su amigo llamándolo con un susurro delicado que de todas formas provocó el estallido del Maestro…

-¿Qué? ¡¿Que?! ¡¿QUE?! - Gritó exasperado, sentándose en su cama de un salto. Su amiga le sonrió, ignorando el grito del joven.
-Llegaron de la mueblería, Ash. –
-¿Mueblería? –
-Sí. Trajeron tus muebles nuevos. –

Olvidó su mal humor y que deseaba dormir media hora más. Se levantó con un fuerte impulso, se calzó sus pantuflas, corrió hacia la puerta (tomando su bata que colgaba de un gancho dorado adherido a la madera) y salió apresurado. Misty lo observó sorprendida al principio, pero luego sonrió complacida; Ash era muy diferente a cuando eran niños, pero en ocasiones lo encontraba actuando de la misma manera impulsiva y algo imprudente que lo hacían ver como aquel joven aventurero con quien viajaba. Se sentó en el cómodo colchón de la cama de doble plaza y miró alrededor. Ese era el único cuarto que contrastaba con el resto del departamento, pues en él (llamando poderosamente la atención de la líder de gimnasio), además de la inmensa cama, había dos mesas de luz y un aparador cubierto de fotografías. En todas estaba su amigo, acompañado… en una con la señora Ketchum, con Gary en otra, Brock ocupaba el marco siguiente al del rival eterno, seguida por otra de Ash con el Prof. Oak, otra con Tracey… pero en ninguna se encontraba ella. Aquellos retratos, en su mayoría, eran de la época en la que el joven Ketchum se convirtiera en Maestro Pokémon, período que ella pudo compartir fugazmente con é, pues tenía demasiadas obligaciones como para quedarse a los festejos. El no verse allí la entristeció, ella sí tenía alguna fotografía de Ash en su casa, al igual que de todos sus amigos.

-¿Pi? – Miró a un lado. Pikachu la observaba preocupado, con sus largas orejas bajas y sus brillantes ojos negros fijos en el rostro de la entrenadora.
-Buenos días, Pikachu. – El roedor volvió a pronunciar un sonido preocupado. Misty miró otra vez los retratos. –Tú también estás aquí. – Susurró, indicando una de las fotografías en la que Ash abrazaba al pequeño roedor amarillo –Todos ustedes están. – Continuó, esta vez señalando un retrato grupal.

-Dejémoslo por aquí! No, no… Permítame ayudarle… - La voz inquieta de Ash y los ruidos del living la distrajeron de las imágenes sobre el aparador. Curiosa, salió de la habitación hacia donde se escuchaba el alboroto. Pikachu la siguió, trotando a su lado.

-Señor, no es necesario… -
-Tres pueden más que dos. – Ash levantó la vista, encontrándose con su amiga en el pasillo. Notó una mirada extraña en sus ojos claros, pero lo omitió, siguiendo a los hombres de la mueblería al ascensor.
-Ash, ¿Qué estás haciendo? –
-Ayudando!! – Le contestó él, enérgico, antes de entrar al ascensor. Una sonrisa nostálgica atravesó las facciones entristecidas de la líder de gimnasio, otra vez Ash dejaba ver su infantil personalidad.
Publicado por Misato-Psy @ 3:07  | Bajo el Mismo Cielo
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Comentarios
Publicado por Invitado
miércoles, 21 de noviembre de 2007 | 21:00
ME ALEGRO QUE LA CONTINUES, CADA DIA ESTOY BIEN ENROLLADA EN LA HISTORIA (NO SE SI SE DIGA ASI ) ^_^ EN FIN, SE ME HIZO TRISTE QUE ASH NO TENGA UNA FOTO DE MISTY POR QUE SERA?. ESPERO QUE EN LA CONTI SEPA PORQUE. ANIMO Y SIGUE ASI "DRU"