jueves, 22 de noviembre de 2007
La Secretaria I-II

Misty llegaba a su gimnasio, luego de haber pasado unas tres semanas entrenando en las Islas Naranja, aunque por dentro, la joven líder de gimnasio afirmaba que aquellos veinte días lejos de casa fueron en realidad mini-vacaciones de sus ruidosas hermanas. Dejó caer su mochila pesada sobre el sillón y arqueó su espalda haciendo sonar varias vértebras de su dolorida espalda.

-Ya llegué! - Exclamó antes de arrojarse sobre el sillón, extendiendo brazos y piernas -Dasy, Lily... Violet!! - En el gimnasio no se oía ni un solo sonido. Suspiró, luego de esperar en vano que alguien respondiera. -”Deben haber salido.. Pero al menos una de ellas debió quedarse, ¿Qué hubieran hecho si llegaba un retador?...” - Cerró los ojos y se relajó. El viaje largo había sido agotador, pero no tenía ni las energías suficientes para subir a ducharse y acomodarse mejor en su habitación. Fue facil decidir que se quedaría allí recostada y dormiría en ese lugar.
-Como que, ¿Tenías que gritar así? - Se sobresaltó al escuchar la voz más aún al encontrarse a alguien parado a su lado.
-No me contestaban. - Replicó defendiéndose. Lily tenía una toalla al rededor de su cuello y pequeñas gotas de agua resbalaban de su piel al suelo, estaba descalza, lo que explicaba porque su hermana no la había oído.
-Estábamos ocupadas. -
-¿Qué hacían? - Preguntó, sonriendo de lado burlonamente -¿Practicaban otra obra acuática? -
-No. Entrenábamos, hermanita. - Intervino Violet, secando su largo cabello ondulado con una toalla roja. Misty arqueó una ceja extrañada.
-¿Ustedes? -
-Sí, las tres. - Contestó con orgullo Lily. Por el mismo pasillo por el que habían llegado sus hermanas, Dasy apareció, con menos vestigios de agua en su cuerpo.
-Misty, has llegado. - Le sonrió la mayor. Misty le devolvió el gesto, sintiendo que de las tres ella era la única que realmente se alegraba por su regreso y volvió a apoyar su espalda contra el almohadón. -¿Cómo estuvo tu viaje? -
-Fabuloso! - Exclamó, sus ojos verdes brillando felices por el recuerdo. -Las Islas Naranja están aún más hermosas de lo que recordaba. -
-Eso es fantástico, hermanita. - Miró a Violet alarmada, algo en el tono de su voz le resultó extraño. Dirigió su atención a Dasy, quien le dedicó una expresión mezclada de lástima y arrepentimiento.
-¿Se lo decimos ahora? - Se apresuró Lily. Misty sintió un escalofrío recorrer su espalda, señal de un mal presagio. Las dos hermanas “del medio” planeaban algo, la mayor no parecía muy conforme, pero igual de acuerdo con ellas.
-¿Decirme que? -
-Misty... yo creo que estás muy cansada ahora. - Se adelantó Dasy, antes que Violet abriera la boca. -Mejor descansa. Hablaremos después de la cena. -
-No. Díganme que sucede. - Exigió reincorporándose en su asiento hasta sentarse derecha y rígida. Un brillo malicioso atravesó las miradas cristalinas de Lily y Violet, quienes asintieron con la cabeza ansiosas.
-Puede esperar. - Intervino una vez más la mayor. Misty la ignoró, mirando fijamente a sus otras dos hermanas.
-No para ellas... -
-Como que, no hay diferencia, Dasy. -
-Sí, déjanos decirle. -
-No está decidido aún. -
-Nosotras ya decidimos. - Afirmó firmemente la hermana de cabello azul. -Misty, ya no estás a cargo del gimnasio. -
-¿QUE? - Chilló enfurecida y desconcertada. Lily se cruzó de brazos.
-Si quieres puedes ir buscando un empleo. -

Las palabras de sus hermanas solo hicieron eco en su mente nublada, lo único que pudo entender del resto de la conversación fue que el Gimnasio volvía a sus legítimas propietarias y que ella no podría ocuparse más de ningún asunto relacionado con este. La furia se ocupó del resto del diálogo, pasados los días no recordaba exactamente que había dicho, solo estaba segura de su desición, ilustrada en su mochila roja, que cargada en su hombro volvía a acompañarla en un viaje que iniciaba por culpa de sus hermanas...

Publicado por Misato-Psy @ 2:26  | La Secretaria
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