sábado, 12 de enero de 2008
Bajo el Mismo Cielo V-II



-Estoy agotado! - Exclamó Ash, dejándose caer sobre su nuevo sillón de estilo rústico. A pesar de su cansancio, estaba muy feliz por la compra, parecía un niño que recibía sus regalos de navidad y no podía esperar para jugar con todos, en su caso estaba ansioso por ver su departamento decorado con todos aquellos muebles que hasta el momento estaban ubicados al azar en el living.
-Obvio que lo estás. - Contestó su amiga apareciendo desde la cocina con un vaso lleno de gaseosa. -No debiste haber cargado tantas cosas. -
-¿Cómo no? - Preguntó indignado -Son mis muebles! -
-Y era trabajo de esos hombres traerlos hasta aquí.-
-Pero, Misty.... ¿Sabes que difícil pudo haber sido para ellos subir estos sillones solos? Tenía que ayudar! -
-Por favor, Ash. Es su trabajo! Lo hubieran hecho igual .
-Les habría costado más.- Misty lo miró con expresión severa, pero sin decir más le extendió la bebida. -Gracias. -
-De nada. - Ash bebió complacido, sintiendo el líquido refrescante reponer las energías que perdiera en ayudar a los mudadores. Su amiga se sentó, opuesta a él en otro de los sillones.
-Me pareció correcto ayudar. - Continuó, girando la cabeza hacia el balcón, por donde habían subido el sillón de tres cuerpos que no cabía en el ascensor.
-Lo sé. No has cambiado tanto como parece. - El comentario llamó la atención de Ash, quien distrajo su vista del paisaje para dirigirla a ella.
-¿Qué quieres decir con eso? -
-Siempre te ha gustado ayudar... Forma parte de tu personalidad. - Él ladeó la cabeza, y bebió otro sorbo de gaseosa.
-Tal vez... me gusta ayudar. -
-Me parece muy bien, pero ahora debes irte a trabajar. -
-¿Qué? -
-Ya son las 8:00. -
-Pero... hay que terminar de ordenar todo esto. - Protestó señalando todos los muebles.
-Yo lo haré. -
-¿No tienes que trabajar también? -
-No, estoy de licencia. - Le sonrió con orgullo y se levantó de su lugar. Ash la miraba ofendido.
-Puedo llamar y avisar que llegaré tarde. -
-No es necesario. Yo puedo sola con esto. -
-No quiero. Llamaré a la Liga. -
-No, Ash, tienes que ir! -

El Maestro se levantó de su lugar y dando grandes zancadas caminó hasta su habitación. Misty lo seguía quejándose en el camino, reclamándole las razones por las que él debería ir a trabajar. Pero Ash no la escuchaba, tomó el teléfono inalámbrico y marcó rápidamente. La Líder de Gimnasio se cruzó de brazos y abandonó sus reproches cuando su amigo se llevó el teléfono a la oreja y esperó a que lo atendieran.

-Con el Presidente, señor Goodshow, por favor... -
-...-
-Ash Ketchum. -
-... -
-Gracias. -
-Ash, no puedes. - Intentó otra vez ella, pero él le hizo un gesto para que no siguiera.
-¿Presidente? - Con el teléfono en mano caminó hacia el living, seguido de una muy ofendida Misty -Habla Ash. -
-...-
-Sí, gracias. -
-... -
-Solo quería avisarle que llegaré más tarde hoy. -
-... -
-No, no. No lo había olvidado. - Rió, tomándose la cabeza con su mano libre. -Estaré allí a las 15. Sin falta. -
-...-
-Muchas gracias, señor. -
-... -
-No, no hay ningún problema. Solo... un incidente doméstico. -
-... -
-Todo bajo control. Estaré allí en horario. Gracias. -

Terminó la comunicación y miró a su amiga sonriéndole, pero ella estaba lejos de devolverle el gesto, molesta aún de brazos cruzados, lo observava con una expresión reprobatoria.

-¿Qué? -
-No puedes faltar al trabajo por esto. Es irresponsable. -
-No faltaré. - Replicó simplemente. -Solo llegaré más tarde. -
-Has como quieras. -
-Eso hago. - Se acercó a la mesa y miró seriamente el living. -¿Por donde empezamos? -
-Primero, hay que poner música. Segundo harás lo que yo te diga. -

Esta vez a él no le preocuparon los ruidos. Misty había puesto el volumen alto otra vez y el arrastre de los pesados muebles hacían un escándalo aún peor que el de ella cantando, pero Ash estaba hipnotizado, absorto en su propio mundo amoblado. Misty le seguía la corriente igual de emocionada por la decoración. Dónde colocar cada cosa, como combinar lo formal rústico con lo moderno; los cuadros que entre los dos eligieron, tan diferentes pero complementarios entre sí, cada cosa era una pequeña discusión que al final acababan empatando ubicando los muebles en lugares totalmente distintos a los que ellos pensaron.
Al pasar varias horas de arrastrar y levantar pesadas cargas, los dos se pararon en el extremo opuesto al balcón del renovado living. Pikachu saltó al hombro de su Maestro para admirar con ellos el final del arduo trabajo. Ash solo tenía puesto el pantalón de su fino pijama, pues hacía rato que había arrojado la parte superior del conjunto al suelo, las pantuflas no le habrían dejado mover las cosas cómodamente, así que, imitando a su amiga, también se deshizo de ellas. Su cabello transpirado era un completo desorden y sus manos rojas por el esfuerzo, también tenían manchas de tierra. Misty tampoco se veía demasiado prolija, se había arremangado la remera, también se encontraba descalza, su cabello no tenía nada que criticarle a Ash, pues al igual que el de él, estaba todo alborotado. Ambos se miraron y comenzaron a reírse, no solo por el aspecto decadente de cada uno, sino también de felicidad por su trabajo bien hecho. Ese departamento, al fin representaba un poco de los dos e internamente, tanto el dueño como la huésped, sintieron que ese era su sitio. El hogar a donde llegar.

-Bueno, Ash... Tendrías que irte. - Le dijo ella, luego de unos largos minutos de silencio en los que solo admiraban la decoración que habían logrado.
-¿Qué? -
-Mira la hora que es! Tienes que ir a trabajar. - Ash giró la cabeza, hacia un reloj de pared que Misty habían insistido en comprar, éste marcaba las 13:05 hs.
-Mi conferencia es a las 15, tengo tiempo todavía. - Contestó despreocupado y caminó hasta el balcón.
-No me dijiste que tenías una conferencia. -
-No tenía porque decírtelo. - Replicó, abriendo la puerta de vidrio corrediza. Misty gruñó por lo bajo y lo siguió. La vista desde el último piso del edificio era increíble. La ciudad se veía tan pequeña desde aquel lugar, que las personas y automóviles se asemejaban a pequeños muñecos. El aire fresco de otoño les acarició sus rostros gentilmente y ellos cerraron los ojos para sentir el aire puro. Ella había sugerido (a su efusiva manera) comprar sillas de exterior para el balcón y así aprovechar la extensión y comodidad que el departamento ofrecía en ese sector, Ash podía apreciar la idea en ese momento (inicialmente le había parecido innecesario) y estaba agradecido por el capricho de su amiga.
-No te he dado las gracias, ¿Verdad? -
-¿Gracias por que? -
-Por ayudarme. - La miró sonriente. Misty no entendía a que se refería. -No solo por los muebles. - Colocó su mano sobre la de ella gentilmente, provocando que la Líder de Gimnasio se sobresaltara por un repentino escalofrío que recorrió su espalda. -Me alegra que estés aquí. Gracias, Misty. - Sin darle tiempo a responder, dio media vuelta y desapareció tras las cortinas blancas de las puertas del living. Misty permaneció inmóvil en el balcón, tratando de analizar la actitud de Ash y, con más detenimiento, su efecto en ella.
Publicado por Misato-Psy @ 3:08  | Bajo el Mismo Cielo
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
viernes, 18 de enero de 2008 | 23:48
OH QUE LINDO!!! ME ALEGRA QUE LO HAYAS CONTINUADO, DEBO DECIRTE QUE CADA DIA ESTA MUY INTERESANTE... ESTOY MUY ANSIOSA POR LEER LA CONTI...SIGUE ASI....!ANIMO!
ATTE. DRU
Publicado por Mati
lunes, 04 de febrero de 2008 | 6:10
Eres increíble!!!!!! Eres una excelente escritora!
Me encantó tu fic!
Por favor actualiza pronto Sonrisa Gigante
Publicado por Invitado
sábado, 04 de octubre de 2008 | 10:56
hey, solo quiero agradecer que escribas cosas tan lindas y te pido de favor que actualizes Sonrisa se que cuando no hay inspiración pues.. pero se que puedes Muchas risas es hermoso tu blog y tus fanfictions Guiño.
me considero tu admiradora Muchas risas vamos Misato

-Lizloco