El Aliento del Diablo I
Misato Psy
La idea no le había gustado desde el primer momento que Brock lo sugirió, pero sus amigos se habían entusiasmado tanto con las perspectivas de esa noche, que ninguno hubiera escuchado sus objeciones por más sensatas que éstas fueran. Negarse a presenciar lo que para ella sería una vergüenza pública de sus amigos era una tentadora posibilidad a la que no deseaba acceder, pues Misty creía que su presencia podría suavizar los efectos devastadores de una noche ahogada de alcohol.
La excusa de sus amigos para el derroche de sobriedad era el cumpleaños número 21 del más joven del grupo, Ash. Según los otros “especimenes” masculinos, el Maestro debía aprovechar las libertades de la mayoría de edad desde el inicio mismo de ésta, para Misty poco tenían que ver la libertad con el vicio y reconocía (para su alegría y alivio) el poco interés que el “homenajeado” mostraba con ese tipo de celebración, ya que él siempre tenía una cosa en mente, sin importar la edad o cualquier otra cosa que lo distrajera de su camino elegido.
-¿Misty? ¿Vas a ponerte eso? – Ladeó la cabeza, apartando sus pensamientos y observó aturdida a su compañera, quien la miraba desde lejos.
-¿Decías? –
-Si vas a usar lo que tienes en tus manos. – Bajó la vista, aún distraída, su mente se aferraba al pensamiento conciente de su disconformidad con la salida. Entre sus dedos reconoció el material delgado de un fino saquito de hilo color verde que haría buena combinación con el vestido del mismo color que ya se había puesto.
-Sí, usaré esto. – Respondió vagamente y se levantó del colchón de un salto.
-Aún estás dudándolo, ¿Verdad? –
-Sí... Claro que sí! – Contestó débilmente al inicio, pero asegurando sus palabras con ímpetu al analizar la pregunta.
-¿Sabes? No tienes que beber si no quieres. –
-Ya lo sé, Duplica y no pienso hacerlo. –
-Ni tienes que preocuparte por los demás. Ellos saben lo que hacen. –
-No estoy segura de eso.- - Masculló entre dientes y se colocó el abrigo sobre sus hombros –Vamos, se nos hará tarde. –
***
Tenía que admitirlo, el lugar prometía ser divertido. Una larga barra de madera lustrada delante de una gran variedad de botellas y copas; las luces de colores que adornaban la atmósfera tenue; la música suave y tranquila de un conjunto desconocido ubicado en un escenario amplio en el extremo opuesto a la entrada. Delante de éste se extendía una extensa pista, hasta el momento vacía y en un desnivel de apenas dos escalones, se elevaba el sector de mesas cuyas esquinas tentaban con largos sillones blancos.
El grupo se encaminó directamente a ese sector. Poca gente se ubicaba en las otras mesas, apenas un par de parejas situadas tan distantes entre sí que no pareciera que estuvieran allí. Misty observó a sus compañeros, Brock y Tracey sonreían animados y hablaban de cada detalle del lugar, Duplica observaba el escenario maravillada mientras comentaba algo que la Líder de Gimnasio no se molestó en atender, Gary se mostraba totalmente desinteresado, caminando con sus dos manos en los bolsillos laterales de su pantalón y Ash... se detuvo un instante en su camino tratando de descifrar el estado de su mejor amigo...
El joven se veía como perdido, asustado, aturdido... Miraba en todas direcciones con los ojos bien abiertos, pero su expresión distaba de ser alegre. Al igual que Gary, también tenía sus manos en los bolsillos, pero en contraste con el investigador, Ash las hundía profundamente, con los hombros caídos y la espalda encorvada. Su mirada se cruzó con la de ella en medio del escaneo frenético que realizaba al lugar y por un momento -Misty creyó- el entrenador se tranquilizó, sus ojos suavizaron su expresión, sus brazos se relajaron y una sonrisa diminuta atravesó su rostro.
De pronto las luces, la música, el alboroto sin sentido que comenzaba a hacer Brock, todo... todo se deshizo a su alrededor. No pudo continuar avanzando con su amiga, que hasta el momento se la pasaba describiendo el lugar como su Misty no se encontrara allí para verlo; tuvo que detenerse en su lugar al sentir que sus piernas ya no le obedecían. En su pecho su corazón galopaba tan velozmente que le parecía un solo latido largo y potente. Esperó por Ash, deseando poder tomarle de la mano y así juntos sentarse a la mesa, pero su mágico momento fue interrumpido por un violento tirón que sintió en su brazo.
-Mira quien llegó! – Primero le dirigió a Duplica una mirada severa que la imitadora ni se molestó en notar, luego accedió a seguir con sus ojos la dirección que le señalaba. Un nudo pesado y duro se le atoró en la boca del estómago, mientras May se unía a ellos sonriente y tan animada como Brock o Tracey.
-Lo sabía... No tendría que haber venido... – Pensó Misty, caminando con mayor amargura evidente en su rostro, sin percatarse del detalle que May no llegaba sola al lugar.
***
La noche transcurría lentamente para la Líder de Gimnasio, mientras nuevos amigos se unían al festejo. El ruido que hacían entre todos se tornaba insoportable, incluso para los otros clientes del lugar que lanzaban miradas molestas a la mesa que ocupaban. Una vez que se aseguró que todos los invitados (o al menos la mayoría de ellos) habían llegado, Brock tomó una pausa de su euforia para explicar brevemente de que se trataba el lugar al que los había invitado, pues no era exactamente lo que el grupo había pensado que sería; la noche se organizaría en dos etapas absolutamente distintas, siendo la primera la que más le agradaba a Misty y aburría a los otros (menos a Ash, quien no emitía ningún tipo de opinión), ésta consistía en una cena liviana con la música suave que los había recibido y la iluminación cálida que ambientaba una estadía confortable; pero al llegar la madrugada (a las 2.00 am) la situación daría un giro completo: La banda se reemplazaría por un DJ, las luces se tornarían menos intensas pero más coloridas y las meseras dejarían de traer comida para solo transportar lo que el criador bautizó como “La Razón de Nuestra Visita” (comentario al que Misty respondió con ironía recibiendo un abucheo general que la puso de peor humor).
Los minutos en su muñeca le resultaban tortuosos. Por un lado quería que las horas pasaran rápido e irse... pero por otro sabía que después de las 2.00 el alcohol en sus amigos exhibiría lo peor de cada uno de ellos...
Y a lo que más temí ella... también se expondría lo peor de sí...
***
Alrededor de las 12, Misty encontró alivio para su sufrimiento al ocuparse el último asiento vacío de la mesa (que no por casualidad se encontraba junto a ella) por su antigua amiga Sakura, quien acertadamente, el primer comentario que hizo al sentarse fue justamente lo que incomodaba a la Líder de Gimnasio...
-No puedo creerlo! – Exclamó luego de saludar y colgando su cartera en el respaldo de la silla. –La invitación parecía más una incitación al vicio que al festejo por Ash. –
-Sí... Todo obra de Brock. – Contestó mirando al mayor de todos.
-Imagino que no fue idea de Ash, el pobre tiene una cara... –
Sakura tenía razón en eso también, Ash se encontraba inusualmente callado, mientras a su alrededor se desarrollaba una acalorada discusión entre Richie, Tracey y Todd sobre la última batalla del campeonato local, conversación a la cual el joven Ketchum solía adherirse con igual vehemencia que sus amigos, pero que en esta ocasión ignoraba absolutamente, sumergido en cortar un trozo de carne...
-Sí... No sé que le ocurrirá... –
-Tal vez tampoco quería una celebración así. – Adivinó la recién llegada alcanzando la carta de la mesa de atrás.
-Es probable. – Intervino Duplica de pronto (Antes estaba ocupada en una conversación trivial con May a la que Misty no mostró el mínimo interés) –En realidad él no dio su opinión acerca de esto. Todo lo prepararon Tracey y Brock. –
-Hubiera sido demasiada cortesía preguntarle a Ash que quería hacer? – Preguntó Misty ofendida –Apuesto a que él le gustaría más un festejo en su casa. –
-Tal vez... – Duplica desvió su mirada al joven y luego regresó su atención a sus amigas. –Pero yo creo que esta fue una idea fantástica!! –
-Yo no! – Apuntaron Misty y Sakura a la vez.
-Son dos aburridas. – Se quejó la imitadora acompañando el comentario con un despectivo movimiento con su mano. –El problema de ustedes es que opinan de algo que no saben. –
-¿Quién dice que no sé? – Se defendió Sakura con el rostro rojo y tartamudeando, por hablar apresuradamente.
-La actitud de las dos. – Prosiguió Duplica con aire de superioridad. –El objetivo es divertirse, nada más. –
-Brock planteó la situación claramente aquella vez. – Respondió Misty, mirando fijamente al criador. –Él dijo que se encargarían de emborrachar a Ash, ¿Te parece divertido eso? –
-¿De verdad piensas que lo harán? – Preguntó May con algo de ansiedad.
-Nah! – Exclamó Duplica –Nadie hará nada que no quiera hacer. Si Ashy-boy comete algún exceso será porque él así lo quiso. –
-Ese es el punto. – Se quejó nuevamente Sakura. –La diversión no tiene porque pasar por ningún exceso. –
-Es cierto. – Afirmó Misty cruzándose de brazos. –Es justamente en el exceso donde la diversión se pierde. –
-Chicas. Antes de continuar opinando, les aconsejo que prueben. – Sonrió con sorna e intercambió una mirada cómplice con May –Atrévanse a beber el N°17 de la carta y si pueden detenerse demostrarán sus puntos. –
-¿Y si no podemos? – Preguntó Sakura preocupada.
-Sabrán porque el alcohol es divertido! – Contestó May con un chillido.
-No necesito probarles nada a ustedes, ni tampoco necesito “eso” para divertirme. Sé hacerlo sanamente. –
-Te felicito. – Exclamó Duplica con una mueca de desprecio. -¿Qué dices tú, Misty? –
-Lo probaré. – Afirmó seriamente. –Si uno es responsable puede beber y detenerse sin perder el control. Eso es lo que les voy a demostrar. –
-Muy bien, amiga. – Felicitó la imitadora dándole un amistoso golpe en la espalda. –Porque de eso se trata la idea de Brock, beber, divertirse y saber detenerse; la responsabilidad que lleva “la mayoría de edad”. –
CONTINUARÁ...
PSY