lunes, 06 de octubre de 2008

Bajo el Mismo Cielo V-III
* Misato Psy


    Huyó del departamento, como si dentro se hubiera desatado la peor de las guerras. Subió a su automóvil, cerró la puerta con fuerza y se sentó frente al volante, aferrándose al cuero de su asiento con las uñas clavadas en él. No podía escapar de la batalla, no cuando ésta lo iba a perseguir internamente por una buena cantidad de horas.
    Se miró en el espejo retrovisor, su cabello mojado era un completo desastre (al menos tuvo la precaución de bañarse, no así la de secarse) trató de ordenar con sus dedos el desorden de mechones negros que caían sobre su frente, sin demasiado éxito. Su ropa tampoco se veía decente, por el contrario, su cuerpo húmedo con ayuda de su cabello se encargaban de mojar la fina tela de su traje y su desenfrenada marcha hasta el estacionamiento ayudó a que, además, se arrugara. Suspiró enfadado y pesadamente apoyó su mano sobre la palanca de cambios...

-No sé porque dejo que me afecte tanto... - Murmuró para sí. Poniendo el cambio, apretó el acelerador y salió del estacionamiento velozmente.

    El aire fresco que entraba por la venta le ayudó a despejarse un poco. Negaba con la cabeza, sonriendo despectivamente al analizar su actitud, sus emociones confusas que despertaron un torbellino furioso en su pecho.

-Es ridículo! - Exclamó, golpeando el borde de la ventana. -He conocido más mujeres de las que podría contar, todas ellas mucho más hermosas que Misty. Nunca me he sentido tan nervioso por tocar a alguna mujer. - Río y se masajeó la sien con su mano libre. -Será por eso que me sentí así? Tan fea será que me da nervios tocarla? - No podía estar más errado y muy dentro de sí sabía muy bien que su reacción significaba todo lo contrario, pero para ese momento la explicación le fue suficiente para llegar a su conferencia.


*-*-*-*-*-*-*

    Misty tenía una reacción muy similar a la de Ash. No podía admitir que el mínimo contacto con él había despertado en su interior sentimientos que para ella debían estar olvidados y superados, muy por el contrario, ese sentimiento que de pequeña la perseguía continuamente, ahora volvía a despertarse y exigía ser reconocido.
    Caminaba por la casa, dando vueltas al rededor de los muebles nuevos; el departamento ya no emanaba la tristeza y soledad que reinaban antes, ahora se sentía cómodo y cálido. Se dejó caer sobre el sillón de dos cuerpos y por un instante olvidó su problema emocional para pensar en todo lo que habían hecho en tan poco tiempo; comprendió que su llegada había cambiado bastante la rutina vacía del Maestro y de una forma muy peculiar, Ash había admitido que eran cambios positivos y estaba agradecido...

-Misty, tienes prohibido seguir pensando en eso! - Se exigió demandantemente, sintiendo que sus mejillas volvían a sonrojarse y su pecho se sentía liviano, entregado a un sentimiento NO permitido. -Ash es un mujeriego y tu no querrás ser una de sus juguetitos. - Sabía que debía pensar en un NO, sabía que necesitaba contestarse a eso, pero ni en su mente, ni en su boca encontró una negación para la frase; fue un segundo, fue un mínimo contacto, fueron unas pocas palabras... solo eso bastó para que Ash Ketchum demostrara porque todas las mujeres lo aman... porque ella podría volver a amarlo...
-No! Definitivamente, NO! - Exclamó al fin, cerrando los ojos y presionando sus puños. -Estoy confundida, es solo eso. - Sonrió falsamente y se levantó.

-¿Pi? – Miró sobre su hombro al escuchar la tímida vocecita, Pikachu se asomaba tímidamente, desde el ventanal y la miraba preocupado.

-Ah, Pikachu, creí que te habías ido con Ash.- El pequeño pokémon, avanzó hasta ella con sus orejas bajas y sus pasos cortos. –No me digas que... ¿Se olvidó de llevarte? –

-Pikachu. – Afirmó el roedor amarillo, tristemente.

-Ash tenía prisa, se le hizo muy tarde. – Tomó a su amiguito en brazos, sonriéndole comprensivamente. –Yo le dije que se fuera, pero como siempre, no me hizo caso. – Los ojos negros del pokémon la miraban fijamente, como pidiéndole algo, Misty asintió con la cabeza aún sonriente y le acarició en medio de las orejas. –No te preocupes, amigo. Te llevaré con Ash. – Pikachu exclamó felizmente y se abrazó a Misty complacido. La Líder de Gimnasio hubiera preferido no tener que ir a la convención, no quería volver a ver a su amigo hasta la noche, cuando toda la confusión se le hubiera borrado de la mente, pero no pudo resistir la expresión desanimada del pequeño pokémon.


 

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Publicado por Misato-Psy @ 0:43  | Bajo el Mismo Cielo
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Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 07 de octubre de 2008 | 8:18
aaaaaaaaaaaaawwww!!! Guiñojajajaja no me dejes asi!!! oyeee muchisimas gracias por actualizar, senti mucha felicidad de ver que habias continuado el fic de bajo el mismo cielo Sonrisa me encanto!!! felicidades, escribes hermoso... pobre pikachu...
Publicado por Invitado
jueves, 13 de noviembre de 2008 | 3:56
Hola

Qtal

estuvo muy bueno, algo corto pero muy bueno

espero y q actualices mas seguido jajaja

hasta luego